El Ministerio de la Vivienda, la Consejería de Obras Públicas y Transportes, la Universidad Pablo de Olavide, y el Ayuntamiento de Dos Hermanas han firmado un protocolo para la construcción de 225 viviendas universitarias en el Campus Universitario. Estas viviendas vendrán a paliar parte de la demanda de alojamiento de los jóvenes universitarios desplazados. Las nuevas viviendas serán promovidas por la Universidad Pablo de Olavide y se construirán al amparo del Plan Nacional de Vivienda en el barrio nazareno de Montequinto, en unos terrenos cedidos a tal efecto por el Consistorio de Dos Hermanas. Estas casas se incluyen dentro de la modalidad de viviendas universitarias en arrendamiento y estárán dotadas de servicios comunes para los miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, investigadores y profesores).El protocolo se apoya en la necesidad de ofrecer a la comunidad universitaria una opción alternativa de viviendas en alquiler, gestionadas por la propia Universidad, que permitan la residencia habitual y permanente de los miembros de la comunidad universitaria mientras permanezca su relación con la misma y que tengan un carácter rotatorio, como solución transitoria hacia otras formas de acceso a la vivienda. El carácter rotatorio de las mismas será garantizado por la Universidad mediante la formalización de contratos de arrendamiento por un máximo de cinco años, prorrogable por un año si continúa la relación del arrendatario con la Universidad.La tipología de las viviendas se divide en dos clases. La primera de ella define viviendas individuales de 30 metros cuadrados, mientras que la segunda aumenta su superficie hasta los 37,5 metros y serán ocupadas por dos personas. Las viviendas individuales contarán con un salón con cocina integrada, un dormitorio y un baño. Las viviendas compartidas tendrán dos dormitorios. Ambos tipos de vivienda tendrán garantizada su autonomía y estarán dotadas del correspondiente servicio de telecomunicaciones.El conjunto residencial contará con cerca de 2.000 metros cuadrados destinados a servicios comunes que darán cabida, entre otros, a un servicio de lavandería, una sala de estudios e informática, un servicio de reprografía y una cafetería-comedor.Otras de las instalaciones de las que podrán beneficiarse los arrendatarios son la guardería infantil, el gimnasio y los aparcamientos, tanto para bicicletas como para vehículos a motor.